contigo se fué la motivación, se fué todo, ahora solo hago lo que debo hacer, lo necesario o lo que puedo, trato de estar a la altura, cuando puedo duermo en el suelo, porque tratar tanto todos los días me da vértigo, me da miedo la caída, trato de pensar lo menos que puedo y lanzarme al mundo, a la prisa, al trabajo, a los documentos por llenar en el computador, a la gente que me jode los días, a las ideas que trato de ordenar y aplicar, a las que no y apunto en el calendario.
quito tu imagen con el vestido vinotinto que te marca bien la cintura, le veo el lado bueno, almenos tengo más ordenada la habitación, la ropa sigue en el suelo como siempre, pero almenos no le gana a lo que llevo tirando en la vida, el celular, las gafas, los papeles, las monedas y los billetes, eso es lo de menos, trato de recoger la motivación cada que la veo caía, recojo también los hombros, eso si me siento mal, un acto infantil que no he sabido controlar , pues sabes que dejar tirados los hombros no puedo. sigo pisando las mismas calles, el mismo parque, ya no tanto como antes, ahora estoy buscando el niño con el que venía de la mano, el que amaba de verdad, ahora solo estoy yo, el niño que llora por todo, los cortometrajes en el cine, las noticias tristes, una pesadilla, sí, lloro por todo lo que puedo, por lo importante que he perdido.
Trato de recoger lo que puedo, pero te cuento, que en los días de tanto recoger me he dado cuenta que he tirado un poco de lo que ya no cabe en mi, he ocupado mi espacio contigo y las personas que fueron importantes, no más que otras, todas guardaron en mi lo que menos querían de si mismos y otros lo que más querían. tu por ejemplo me devolviste a mi mismo, guardaste un pedazo de mi en mi, y eso te lo agradezco, no sé que tanto hayas guardado de lo que soy en ti, pero te aseguro que en mi estarás como la respuesta a una afirmación: eres la viva imagen de una buena mujer y yo la de un hombre ciego, porque creo que veo, pero en verdad en algún punto perdí la vista, y para mi desdicha, esa no la podré volver a buscar, porque ya sabes, perdí la vista. By: jhon Doe
quito tu imagen con el vestido vinotinto que te marca bien la cintura, le veo el lado bueno, almenos tengo más ordenada la habitación, la ropa sigue en el suelo como siempre, pero almenos no le gana a lo que llevo tirando en la vida, el celular, las gafas, los papeles, las monedas y los billetes, eso es lo de menos, trato de recoger la motivación cada que la veo caía, recojo también los hombros, eso si me siento mal, un acto infantil que no he sabido controlar , pues sabes que dejar tirados los hombros no puedo. sigo pisando las mismas calles, el mismo parque, ya no tanto como antes, ahora estoy buscando el niño con el que venía de la mano, el que amaba de verdad, ahora solo estoy yo, el niño que llora por todo, los cortometrajes en el cine, las noticias tristes, una pesadilla, sí, lloro por todo lo que puedo, por lo importante que he perdido.
Trato de recoger lo que puedo, pero te cuento, que en los días de tanto recoger me he dado cuenta que he tirado un poco de lo que ya no cabe en mi, he ocupado mi espacio contigo y las personas que fueron importantes, no más que otras, todas guardaron en mi lo que menos querían de si mismos y otros lo que más querían. tu por ejemplo me devolviste a mi mismo, guardaste un pedazo de mi en mi, y eso te lo agradezco, no sé que tanto hayas guardado de lo que soy en ti, pero te aseguro que en mi estarás como la respuesta a una afirmación: eres la viva imagen de una buena mujer y yo la de un hombre ciego, porque creo que veo, pero en verdad en algún punto perdí la vista, y para mi desdicha, esa no la podré volver a buscar, porque ya sabes, perdí la vista. By: jhon Doe