Como de costumbre m i vida sigue siendo desordenada, fragmentada, porque las personalidades que me subyacen andan como locas siempre, no me estoy excusando con esto, lo menciono porque así es, en el fondo a muchos les pasa lo mismo y toca salir con una endiablada sonrisa y un no sé qué que al levantarse grita que todo va a estar bien, de todas maneras para eso estamos acá, para eso de estar bien, a costa de lo que sea, el todo es que primero yo, eso sucede inconscientemente, quizá por eso la culpa no tiene mucha cabida en esto. Daniela me mira retrospectivamente, a veces me pregunto si quiere seguir creciendo. - en qué piensas Daniela, pregunto. Ella no habla, sólo mueve su cabeza como en son de decir: en nada. - pero si uno siempre piensa en algo, insisto en preguntar. - no, en nada pienso, dice; - sólo me he quedado abstraída, ya sabes, como congelada en el tiempo, es todo. - sí, es genial cuando eso sucede, el tiempo no existe, es como un limbo y uno a la final s...