Te soñé, había tempestad y todos nos refugiamos en una iglesia te vi abriendo las grandes puertas yo no tenía palabras así que me acerqué y puse mi mano en tu vientre y me dijiste: aún lo llevas miré mi mano y asentí al ver el anillo tomé tu mano y medio conciente del sueño cambié de paisaje y llegamos a una habitación, habían dos camas, nos sentamos en el piso al lado de una de ellas, te sentaste entre mis piernas y te dije cuánto te extraño. me pediste no exagerara, pero era la verdad, solo te podía ver en mis sueños. te sostuve aún más fuerte y te besé en la mejilla me contaste que sigues con él, que te ha golpeado... sentí una presión inmensa mientras me contabas las cosas que te han pasado; puede que lo merezcas, pero me duele que te pegue, te lo dije y te reíste. aunque ya me supuse que las cosas se están terminando, me aferré un poco más a ti con la esperanza de no despertarme, te dije nuevamente, te extraño y nos deshicimos en cuerpo hasta que ya no te pud...
un poeta es un músico que no sabe cantar